viernes, 14 de noviembre de 2014

Jimena

Miro a mi hija dormir.
Es curioso esto de la genética.
Se parece tanto a mí
cuando tenía su edad...
Entonces aparece 
un dolor 
punzante en el estómago y pienso:
"Ojalá el parecido se limite
a unos rasgos físicos,
o quede, acaso, tan sólo,
la mirada".






1 comentario:

  1. "A menudo los hijos se nos parecen... Así nos dan la primera satisfacción"... ;)

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