jueves, 15 de enero de 2015



Ocurre que a veces

De entre todas las mujeres del planeta
(bueno,
dejémoslo de Madrid,
y ya es)

tú elegiste mis labios
para despertar los tuyos,
escogiste mis piernas
para abrazar a un lunes,
a mis ojos para cantar canciones,
a mis manos para derribar fronteras,
a mis pies para mostrarte el camino,
a mi espalda para navegar entre humo.
Escogiste mis pechos para volar,
mi ombligo para asomarte al abismo,
mi nuca para descansar.
Y qué casualidad,
qué gran coincidencia,
que entre todos los hombres del planeta
(bueno,
dejémoslo de Madrid,
y ya es)
yo te escogiese a ti
para hacer
exactamente lo mismo.

1 comentario:

  1. te pillo prestado este poema para el blog http://librosyaguardientes.blogspot.com.es/
    me gustan tus poemas. josé. gracias

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