jueves, 28 de enero de 2016

ENDIABLADAMENTE AZUL 

Me he ido acostumbrando 
con el pasar del tiempo 
a mirar el mundo desde un caleidoscopio.
He ido aprendiendo las mil y una caras 
de lo que creía verdades absolutas;
todas terminan siendo relativas.
Me he ido acostumbrando a caminar despacio 
para volar más alto,
a dejar notas en el frigorífico
para no olvidar lo realmente importante,
a mirar de cerca para no perder detalle,
o a dejar la puerta abierta
porque siempre hay ocasión para cerrarla.
Me he ido acostumbrando 
a mis mudanzas 
con lentitud de caracol,
con paciencia de portero,
con nostalgia de estación abandonada.
Sin embargo, 
aún no me acostumbro,
aún me sigue sorprendiendo,
aún celebro 
tu llegada. 




lunes, 25 de enero de 2016

¡Me voy de versos por Malasaña! ¿Os apuntáis? 
Sábado día 30 a las 20:00, en el Aleatorio
C/Ruiz, 7 (Madrid)





jueves, 7 de enero de 2016

PASADO

Permanece en la memoria
aquel mantel de flores
que vestía la mesa en los domingos de mi infancia.

Quedan restos de algún beso
tímido y precoz
en la oportuna oscuridad de aquel cine de verano.

Retazos de unos bolsillos pegados con regaliz,
excursiones en coche sin cinturones
y un brasero calentando mis miedos.

Vestigios de aquella casa recién estrenada,
la luz de una lámpara proyectando
una ventana hacia otros mundos.

Y también lo que la memoria inventa,
ese otro pasado caricatura, lienzo a medias
terminado por lo que pudo ser y no fue.


Es el peso del pasado,
ese equipaje con el que una tropieza
en el salón sin esperarlo,
y que a veces se desvanece
por este presente que empuja,
otras muda en planes futuros,
y otras, como esta noche,
se empeña en escribir un poema.

viernes, 1 de enero de 2016

EFÍMERO

Voy a construir un castillo repleto de almenas
por el que escapen nostalgias.
Un castillo con un foso
en el que enterrar a mis muertos vivientes
y un gran puente levadizo
por el que pueda entrar la locura.
Voy a construir un castillo sin murallas
para que la vida se pasee a sus anchas,
y una hermosa atalaya desde donde vigilar
que no se duerman mis pasiones
ni caigan derrotadas mis preguntas sin respuesta.
Voy a construir un castillo
con un patio de armas sembrado de amapolas
y tres o cuatro olivos en los que descansar la pereza.
Voy a construir un gran castillo
sólo por el prodigio de crearlo,
sólo para ver cómo se derrumba
y vuelvo a levantarlo.