martes, 22 de marzo de 2016

PLEGARIA

Fueron cayendo los mitos de mi infancia.
No hubo más monedas bajo la almohada.
Los Reyes Magos dejaron de ser magos
ante la incrédula mirada de una niña de ocho años.
"La primera gran mentira de tu vida.
Prepárate para todas las demás".
Fueron cayendo uno a uno
hasta los malos fueron desapareciendo.
Adiós al hombre del saco,
adiós al coco,
ya puedes dejarte la sopa.
Sólo uno resistió.
No vengan a estropearlo.
Guárdense sus secretos de alcoba,
que nadie nombre sus mentiras,
que sus pecados se queden en la barra de aquel bar,
que no venga a llorar a mis brazos,
que su mirada me muestre el camino
aunque sea el equivocado,
que no se convierta en humano.
Me sobran humanos.
Que nunca pierda su capa,
la única que me queda,
mi gran superhéroe,
mi mentira infantil,
mi cobijo, mi arboleda,
mi padre.