sábado, 26 de abril de 2014

Pura casualidad


Me llamo Sara, como me podría llamar Marta o Lucía.
Vivo aquí, como podía vivir allí o allá.
Mi color de pelo, de ojos, de piel,
mis manías, miedos, 
hasta mi forma de andar,
todo, pura casualidad.
Casualidad y genética.
Eso somos.
Eso 
y tal vez
unas gotas de experiencia.
Poco más.
Perturbador descubrir
que hay poco que controlar
que modificar
que no podemos evitar un infarto repentino
una embolia
un cáncer
o ser hipocondriaca, como pueden ver.
Tampoco con quién nos cruzaremos
al girar esa esquina
o quién decidirá dejarnos al girar otra.
Qué pasará con los mercados
con la borrasca que se acerca por el oeste
o con qué idea delirante
nos despertarán los de arriba.
Nada, no sabemos nada
y pese a esa nada,
somos capaces de vivir como si nada.
Vivir cada día
como si lo supiéramos todo.









Imagen tomada de www.sistemasderuleta.com